📔 Diario de Brise d’automne — Entre una labor y otra
Hay un momento muy concreto que siempre me gusta. No es el inicio de un proyecto, con toda la ilusión de lo nuevo, ni tampoco el final, cuando por fin damos la última puntada y vemos la labor terminada. Es ese pequeño espacio entre una cosa y otra, cuando todo parece ir un poco más despacio. Estos días están siendo así. Después de terminar una labor y antes de sumergirme del todo en la siguiente, he vuelto a ese ritmo más tranquilo en el que bordar no es tanto avanzar, sino simplemente estar. Sin prisa, sin objetivos, dejando que las puntadas vayan apareciendo poco a poco. Hay tardes en las que me siento con la labor entre las manos y apenas avanzo unas pocas puntadas. A veces elijo los hilos sin pensar demasiado, preparo la tela con calma o simplemente dejo que el tiempo pase mientras bordo. Y, curiosamente, siento que es suficiente. Porque no siempre se trata de terminar, sino de habitar ese proceso silencioso que ocurre entre medias. Quizá por eso me gusta tanto este momento:...



