De la feria a casa: lo que me traje conmigo

Después de contaros cómo fue el día en la feria, hoy toca enseñaros lo que, de una forma u otra, se vino a casa conmigo.

En realidad, no hice compras como tal. Hubo cosas que me gustaron mucho - de esas que ves y sabes enseguida que son para ti -, pero al final no llegué a comprarlas en ese momento. Aún así, si que me quedé con ideas, proyectos y esa sensación de haber descubierto cosas que me gustaría hacer con calma más adelante.

En uno de los stands descubrí unos diseños de Sabela Patchwork que me enamoraron: un bolso y una funda de cuaderno con ese estilo tan cálido y detallado que tanto me gusta. No me llevé nada en ese momento, pero lo que hice al día siguiente fue comprar los patrones en PDF en su tienda online, pensando en hacerlos con calma en casa, eligiendo las telas a mi gusto y disfrutando del proceso desde el principio. Son de esos proyectos que ya te imaginas terminados incluso antes de empezarlos. Os pongo las imágenes sacadas de su tienda online.


Pero si algo hizo especial ese día, más allá de lo que pudiera haber comprado, fueron los regalos.

Mi cuñada tuvo un detalle precioso conmigo: una tote bag y una funda de labores a juego, en ese estampado de cuadros en blanco y negro tan atemporal que combina con todo. Es exactamente el tipo de bolsa que uso a diario, así que no podría haber sido más acertada.

Y todavía hubo más.

Después de recorrer todas las carpas, volvimos al stand de A tu aire, que ya había visitado antes. Había un kit que me había llamado la atención desde el primer momento — de esos que se te quedan en la cabeza aunque sigas mirando otras cosas —. Es  una funda para la tablet. Cuando fui a pagarlo, mi cuñada no me dejó. Y me lo regaló ella.                                                                                                                                              Os pongo aquí el enlace para que le echéis un vistazo.

Hay gestos que no se olvidan. No solo por el regalo en sí, sino por el momento en que llegan.

Al final, de la feria no me traje  compras como tal, sino algo diferente: ideas, proyectos futuros y, sobre todo, la sensación  de haber compartido el día con calma, sin prisas, disfrutando de algo bonito en buena compañía.

Y eso, siempre, es lo que más pesa cuando vuelves a casa.

¿Sois de las que compráis con una idea clara o de las que os dejáis llevar por lo que os enamora en el momento?


Gracias por estar al otro lado. Si te apetece, déjame un comentario.

Me encantará leerte.

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