📔 Diario de Brise d’automne — Entre una labor y otra

Hay un momento muy concreto que siempre me gusta.

No es el inicio de un proyecto, con toda la ilusión de lo nuevo, ni tampoco el final, cuando por fin damos la última puntada y vemos la labor terminada. Es ese pequeño espacio entre una cosa y otra, cuando todo parece ir un poco más despacio.

Estos días están siendo así.

Después de terminar una labor y antes de sumergirme del todo en la siguiente, he vuelto a ese ritmo más tranquilo en el que bordar no es tanto avanzar, sino simplemente estar. Sin prisa, sin objetivos, dejando que las puntadas vayan apareciendo poco a poco.

Hay tardes en las que me siento con la labor entre las manos y apenas avanzo unas pocas puntadas. A veces elijo los hilos sin pensar demasiado, preparo la tela con calma o simplemente dejo que el tiempo pase mientras bordo.

Y, curiosamente, siento que es suficiente.

Porque no siempre se trata de terminar, sino de habitar ese proceso silencioso que ocurre entre medias.

Quizá por eso me gusta tanto este momento: porque no hay presión por acabar ni expectativas por empezar algo nuevo. Solo ese espacio intermedio en el que todo está un poco en pausa, y en el que el bordado se convierte simplemente en compañía.

Dentro de unos días volveré a enseñaros una nueva labor terminada.

Pero ahora mismo estoy aquí, en este pequeño intervalo entre proyectos, disfrutando de lo sencillo.

Y, de alguna manera, creo que también eso forma parte de todo.

Gracias por estar al otro lado. Si te apetece, déjame un comentario.

Me encantará leerte.


Comentarios

  1. Nunca pensamos en ese tiempo intermedio entre nuestras labores, un tiempo importante y sosegado que hay que disfrutar.
    Disfruta mucho del tuyo y BESICOS.

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué bonito lo describes! Así es, tal cual. Gracias, Elena. Abrazos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Gracias por compartir un pedacito de tu tiempo entre hojas y palabras 🍁

Entradas populares