Agosto y las cosas que están por llegar

Agosto siempre me ha parecido un mes curioso.

Sigue siendo verano, con días de playa, comidas en familia, tormentas inesperadas y noches que parecen alargarse un poco más. Pero también es un mes que mira hacia delante.

Me gusta la sensación de libertad que traen las vacaciones, el sonido de las chicharras durante las horas más calurosas del día y los grillos cuando cae la noche. Me gustan las tardes sin demasiada prisa y las reuniones familiares que solo ocurren en esta época del año.

Y, al mismo tiempo, agosto siempre trae consigo pequeñas señales de cambio. Una tormenta más fresca de lo habitual, una primera compra para el otoño o esas ganas de septiembre que empiezan a aparecer tímidamente.

Este año quiero disfrutar agosto tal y como llega. De los días de verano que aún quedan por delante, de la familia, de la playa, de las noches al aire libre y también de esas pequeñas promesas de otoño que empiezan a asomarse poco a poco.


Gracias por estar al otro lado. Si te apetece, déjame un comentario.

Me encantará leerte.

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