🍂 Cuenta atrás para el otoño — ¡Faltan 3 semanas!

Adiós agosto, bienvenido septiembre

Entre el verano que se queda y septiembre que comienza

Hoy es 31 de agosto.

Y reconozco que esta fecha siempre me produce una mezcla extraña de sensaciones. Por una parte, me da un poquito de pena despedir agosto, porque parece que con él se marcha también esa parte más despreocupada del verano, la de las vacaciones, las tardes de piscina, las noches que se alargan y los días en los que dejamos de mirar tanto el reloj.

Pero, por otra, no puedo evitar sentir ilusión por lo que empieza mañana.

Hace unas semanas, cuando comenzamos esta cuenta atrás, el otoño parecía todavía muy lejos. Lo imaginábamos desde el otro lado del verano, mientras hablábamos de pequeños guiños, de cambios casi imperceptibles y de esas ganas que empiezan a aparecer mucho antes de que cambie realmente la estación.

Hoy la situación es muy distinta.

Mañana empieza septiembre y solamente faltan tres semanas para el otoño.

Y para mí, a partir de aquí, la espera cambia por completo.

Volver a casa justo a tiempo

Este año la despedida de agosto coincide además con mi vuelta de vacaciones, así que tengo todavía más esa sensación de estar cerrando una etapa para comenzar otra.

Me marché a principios de mes, cuando parecía que teníamos todo agosto por delante, y he regresado prácticamente con septiembre llamando a la puerta.

Después de tantos días fuera, volver a casa siempre requiere un pequeño periodo de adaptación. Hay maletas que deshacer, cosas que colocar de nuevo en su sitio y rutinas que recuperar poco a poco. Durante los primeros días parece que una parte de ti continúa todavía de vacaciones mientras la otra empieza a reencontrarse con la vida cotidiana.

Y, aunque he disfrutado muchísimo de estos días, reconozco que también tenía ganas de volver.

De recuperar mis cosas, mis labores, mis pequeños proyectos y esos ratos tranquilos en casa que durante las vacaciones inevitablemente cambian de ritmo.

Quizá por eso este año septiembre me encuentra justo en el momento perfecto.

Bienvenido, septiembre

Si tuviera que imaginar septiembre con un color, creo que sería dorado.

No el naranja ni el marrón que asociamos inmediatamente con el otoño, porque todavía no estamos ahí. Para mí septiembre tiene el color de los campos al final del verano, de las espigas secas, de las uvas maduras esperando la vendimia, de los últimos frutos de la temporada y de esa luz cálida que empieza a caer de otra manera cuando se acerca el final de la tarde.

Septiembre sigue teniendo mucho de verano, especialmente aquí, donde sabemos perfectamente que el calor puede acompañarnos durante bastantes semanas más. Pero también empieza a traer otras cosas.

Los días se van acortando, las noches llegan un poquito antes y la naturaleza continúa avanzando aunque nosotros apenas nos demos cuenta.

Y quizá sea precisamente esa mezcla lo que más me gusta de este mes.

No necesitamos convertir septiembre en otoño antes de tiempo. Podemos disfrutarlo exactamente como es: un mes de transición, todavía luminoso y cálido, pero con la mirada puesta inevitablemente en lo que está a punto de llegar.

Empiezan mis meses favoritos

Además, septiembre tiene para mí otro significado: con él empiezan los llamados -ber months.

September, October, November y December.

Septiembre, octubre, noviembre y diciembre.

Cuatro meses que cada año espero con muchísima ilusión y que, aunque son completamente diferentes entre sí, para mí forman una especie de pequeña temporada dentro del calendario.

Septiembre trae la transición y las primeras ganas de volver a casa. Octubre es otoño en toda su plenitud. Noviembre tiene algo más tranquilo e íntimo, con los días cada vez más cortos y esa necesidad de recogernos un poquito. Y diciembre cierra el año con sus luces, sus tradiciones y todo lo que significa la Navidad.

Pero no quiero correr.

Hoy solamente estamos abriendo la puerta al primero de ellos.

Y me gusta pensar que tenemos cuatro meses enteros por delante para disfrutarlos poco a poco, sin intentar vivirlos todos de golpe.

Septiembre también se siente como empezar de nuevo

Siempre se habla de enero como el mes de los nuevos comienzos, pero creo que septiembre tiene algo parecido.

Supongo que nos queda un poquito de aquellos años en los que significaba volver a estrenar cuadernos, recuperar horarios y comenzar un curso nuevo. Aunque hayan pasado décadas desde entonces, cada vez que llega septiembre vuelve, de alguna manera, aquella sensación.

A mí me entran ganas de organizarme, retomar proyectos, volver a mis labores y recuperar algunas cosas que durante el verano han quedado aparcadas.

Pero cada vez me gustan menos esas listas interminables de propósitos que parecen obligarnos a convertirnos en una versión completamente nueva de nosotros mismos cada vez que empieza una etapa.

Este septiembre no necesito empezar de cero.

Me basta con volver poco a poco a lo que me gusta.

Y creo que eso también es una forma preciosa de comenzar un mes.

Entre el verano y el otoño

Mañana cambiaremos la página del calendario, pero el paisaje no va a transformarse de repente.

Seguirá haciendo calor. Seguiremos llevando ropa de verano y seguramente todavía habrá tardes en las que lo único que apetezca sea buscar sombra o tomar algo bien frío.

Y está bien que sea así.

Porque una de las cosas que más estoy disfrutando de esta cuenta atrás es precisamente aprender a no tener tanta prisa por llegar.

Ahora podemos empezar a mirar hacia el otoño mucho más de cerca, porque ya solamente nos separan tres semanas, pero todavía tenemos septiembre por estrenar y algunos días de verano por disfrutar.

Estamos justo en medio.

Con un pie todavía en agosto y el otro preparado para entrar en septiembre.

Y, sinceramente, me encanta estar aquí.

🍂 Esta semana te propongo…

🌅 Despide agosto con algo que todavía sepa a verano. Una cena fuera, un paseo cuando caiga el sol, un último baño o simplemente un rato sentado al aire libre disfrutando de una de estas noches cálidas.

🍇 Busca algún pequeño detalle propio de septiembre. Puede ser fruta de temporada, unas uvas maduras, un campo que haya cambiado de color o cualquier señal que te recuerde que el año continúa avanzando.

📅 Empieza septiembre sin llenarlo de obligaciones. Elige solamente una cosa que te apetezca recuperar este mes: una labor, una lectura, una rutina tranquila o algún proyecto que dejaste aparcado durante el verano.

🌾 Fíjate en la luz. Durante las próximas semanas observa cómo cambia al final de la tarde. No hace falta buscar el otoño donde todavía no está; a veces basta con prestar atención a esos pequeños cambios que ocurren delante de nosotros.

🏡 Vuelve poco a poco a tus rincones favoritos de casa. Todavía no hace falta preparar nada para el otoño. Simplemente recupera ese lugar en el que te gusta leer, coser, tomar un café o pasar un rato tranquilo.

🍁 Y ahora te leo…

Mañana empieza septiembre y, con él, una etapa del año que yo estaba deseando volver a encontrar.

¿Qué es lo que más os gusta de septiembre? ¿También sentís que con este mes empieza una época diferente del año?

Porque agosto termina hoy, pero mañana no empieza solamente un mes nuevo.

Para mí, empiezan mis meses favoritos.


Gracias por estar al otro lado. Si te apetece, déjame un comentario.

Me encantará leerte.


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