🍂 Cuenta atrás para el otoño — ¡Faltan 2 semanas!
Cuando septiembre empieza a entrar en casa
Hoy es 7 de septiembre.
Y ahora sí que tengo la sensación de que la cuenta atrás ha entrado en una fase completamente diferente.
Hace solamente una semana despedíamos agosto y hablábamos de septiembre como ese mes que vive a medio camino entre dos estaciones. Seguía siendo verano —y lo sigue siendo—, pero ya empezábamos a mirar hacia delante sabiendo que el otoño estaba cada vez más cerca.
Hoy solamente faltan dos semanas.
Dos semanas.
Después de haber empezado esta cuenta atrás cuando todavía teníamos prácticamente todo el verano por delante, escribirlo hace que de repente parezca poquísimo.
Y quizá por eso estos primeros días de septiembre tienen para mí algo especial. No porque el paisaje haya cambiado de repente ni porque hayan bajado las temperaturas. Septiembre no funciona así. Pero hay un momento en el que empiezas a permitirte introducir pequeños cambios en casa, recuperar algunas cosas que llevaban meses guardadas y dejar entrar, muy poquito a poco, esa estación que llevas tanto tiempo esperando.
En mi caso, este año algunas de esas pequeñas cosas son nuevas.
Las primeras tentaciones aparecieron en agosto
Durante mis vacaciones en Granada hice algo que probablemente muchas de las que esperáis el otoño con tantas ganas como yo entenderéis perfectamente: entrar en una tienda y dirigirme casi automáticamente hacia cualquier rincón en el que empezara a aparecer la nueva temporada.
Y este año había mucho donde mirar. Aunque lo de mucho depende bastante del momento en el que llegues. no sé si os pas también donde vivís, pero cada año tengo la sensación de que las colecciones de otoño llegan antes a las tiendas y desaparecen todavía más rápido. En sitios como Primark o Pepco empiezan a aparecer ya a finales de julio y, cuando llega agosto, muchas veces parece que hemos llegado tarde.
Este año me volvió a pasar. Cuando fui a Pepco quedaba tan poca cosa que ni siquiera hice fotografías, y en Primark algunas cosas también habían empezado a desaparecer. por suerte, yo ya había puesto a mi hija sobre aviso en julio y le había encargado que me comprara algunas de las cosas que me gustaban cuando las viera. Porque a estas alturas ya nos conocemos: si esperamos a que septiembre parezca el momento lógico para comprar decoración de otoño, probablemente ya estemos llegando tarde.Y hay algo bastante curioso en todo esto. Mientras fuera seguimos en pleno verano, con calor y buscando cualquier excusa para refrescarnos, dentro de las tiendas el calendario parece ir siempre unas cuantas semanas por delante.
Creo que una de las cosas que más disfruto de estas semanas previas es precisamente ese momento. No hace falta comprar nada. A veces me basta con recorrer los pasillos, mirar las novedades y descubrir qué han traído este año.Porque además siempre me ocurre lo mismo: puedo tener cajas enteras de decoración otoñal guardadas en casa y, aun así, encuentro alguna pequeña cosa que me hace pensar: «esto quedaría precioso en…».
Y sí.
Este año también he caído.
Algunas cosas se vinieron conmigo
No hice una compra enorme ni pretendía renovar mi decoración de otoño. De hecho, muchas de las cosas que utilizaré este año son las mismas que han ido apareciendo por casa durante temporadas anteriores.
Pero encontré algunas piezas que me gustaron especialmente.
En Pepco encontré una sopera —o fuente, porque realmente podría utilizarse de las dos maneras— de cerámica blanca con forma de calabaza que me encantó nada más verla. Aunque probablemente yo termine utilizándola como sopera, porque me imagino perfectamente una crema calentita servida ahí cuando llegue el frío.
También de Pepco se vinieron conmigo una gran bellota de cristal, unas pequeñas casitas marrones y un recipiente blanco de cerámica para repostería.
En Primark encontré una fuente de horno naranja, con ese aspecto tan de otoño que seguramente acabará apareciendo por aquí en alguna receta durante los próximos meses. También algunas velas, un pequeño conjunto de tres casitas y unas hortensias artificiales en tonos anaranjados que me parecieron preciosas para introducir un poco de color sin necesidad de llenar todavía la casa de decoración otoñal.Son pequeñas cosas, pero precisamente ahí está la gracia.
No necesito transformar toda la casa el primer día de septiembre. Me gusta más ir sacando y colocando las cosas poco a poco, casi según me las va pidiendo el momento.
Y también hubo regalos
Entre todas esas cosas nuevas hay algunas que no compré yo y que, precisamente por eso, tienen un significado especial.
Mi hermana me regaló por mi santo dos pequeñas velas de cristal con forma de calabaza, una naranja y otra verde oscura, de IKEA. Y mi hija me regaló unas velas LED que también guardaré para esos rincones que empiezan a apetecer cuando las tardes se vayan haciendo más cortas.
Al final, son esos pequeños detalles los que terminan teniendo más historia.Porque dentro de unos años probablemente no recordaré cuánto costaba una determinada vela o en qué estantería la encontré, pero sí recordaré quién me la regaló y por qué llegó a casa.
Y eso hace que, temporada tras temporada, nuestra decoración vaya siendo un poquito menos decoración y un poquito más memoria.
Un pequeño capricho de Zara Home
Y luego está la manta.
Tengo que reconocer que esta compra me hacía especial ilusión.
Siempre me ha gustado muchísimo Zara Home, aunque normalmente soy más de mirar que de comprar. Así que este año me apetecía tener alguna cosa suya y terminé encontrando una manta de cuadros en unos tonos suaves, entre azulados, beige y crema, mullida y preciosa.
Quizá no sea la típica manta que asociaríamos inmediatamente con el otoño. No es naranja, ni marrón, ni tiene hojas ni calabazas.
Y precisamente por eso me gusta.Porque cada vez me apetece más que el otoño en casa no dependa solamente de una determinada gama de colores o de llenar cada rincón de símbolos de la estación. Una manta agradable, una luz más cálida, unas flores, una vela o una taza que nos guste pueden cambiar completamente la sensación de una habitación sin necesidad de convertirla en un escaparate otoñal.
Y esta manta tiene todas las papeletas para acompañarme durante muchísimas tardes.
La casa empieza a cambiar poco a poco
Creo que este es uno de mis momentos favoritos de toda la cuenta atrás.
Cuando todavía no ha llegado el otoño, pero ya no parece extraño empezar a hacerle un poquito de sitio.
No voy a sacar toda la decoración de golpe ni necesito que el calendario marque oficialmente otoño para colocar una vela o unas flores en casa. Tampoco quiero fingir que fuera hace frío cuando todavía seguimos en verano.
Simplemente me apetece empezar.
Colocar alguna de estas cosas nuevas. Recuperar otras que llevan guardadas desde el año pasado. Volver a mirar esos rincones de casa que dentro de unas semanas se convertirán en mis favoritos y pensar cómo quiero disfrutarlos esta temporada.
Es una transición pequeña, casi doméstica.
Pero para mí forma parte del otoño tanto como las primeras hojas caídas o las tardes de lluvia.
Porque las estaciones también empiezan así: con las cosas que hacemos en casa mientras esperamos que el mundo de fuera termine de cambiar.
Dos semanas
Y mientras tanto, seguimos descontando días.
Ya solamente quedan dos semanas para el otoño.
Dentro de siete días estaremos entrando en la última semana de esta cuenta atrás y cuesta creerlo después de todas las semanas que llevamos recorriendo juntas desde julio.
Pero todavía no hemos llegado.
Así que no quiero saltarme estos días por muchas ganas que tenga.
Todavía queda verano. Todavía quedan tardes cálidas, ventanas abiertas y probablemente más de un día en el que una manta sea lo último que apetezca tener encima.
Pero ahora las cajas pueden empezar a abrirse.Las primeras velas pueden volver a sus rincones.
Y alguna pequeña calabaza puede aparecer discretamente por casa.
Sin prisa.
El otoño ya está lo suficientemente cerca como para empezar a dejarle la puerta entreabierta.
🍂 Esta semana te propongo…
🏡 Haz un pequeño cambio en casa. No hace falta decorar para el otoño. Cambia unas flores, recupera una vela, coloca una manta o prepara algún rincón que te apetezca disfrutar durante los próximos meses.
📦 Mira lo que ya tienes antes de comprar nada nuevo. Si guardas decoración de otros años, este puede ser un buen momento para volver a verla. A veces reencontrarnos con algo que habíamos olvidado hace tanta ilusión como estrenarlo.
🕯️ Recupera algo que tenga una historia. Una taza que te regalaron, una vela, una labor hecha por ti, un objeto de algún viaje… Elige algo que quieras volver a tener cerca esta temporada.
🍁 Date permiso para empezar poco a poco. Si te apetece colocar ya alguna cosa de otoño, hazlo. Y si todavía estás disfrutando plenamente del verano, también. No hay ninguna fecha correcta para hacer que nuestra casa acompañe las estaciones.
🛍️ Y si visitas las nuevas colecciones, disfruta también simplemente mirando. No necesitamos llevarnos a casa todo lo que nos gusta para disfrutar de ese pequeño ritual de descubrir qué ha llegado este año.
🍁 Y ahora te leo…
Yo ya he empezado a reunir esas pequeñas cosas que me acompañarán durante los próximos meses, mezclando algunas novedades con todo lo que volverá a salir de las cajas otro año más.
¿Vosotras habéis empezado ya a introducir algún pequeño detalle de otoño en casa? ¿Sois de decorar poco a poco o esperáis a que llegue oficialmente la estación?
Faltan solamente dos semanas.
Y esta vez el otoño ya no se siente como algo que estamos imaginando a lo lejos.
Empieza, poquito a poco, a encontrar su sitio en casa.








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